Psicoterapia

Intervención para la ansiedad

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El amor mira hacia el futuro, el odio hacia el pasado, la ansiedad tiene ojos en todas las direcciones. (Mignon McLaughlin, 1915)

¿Y si me hacen alguna pregunta y no puedo contestar? Todo el mundo pensará que soy tonto, un ignorante”.

¿Y si tengo que decir algo y todos me miran a mí?” “Nunca sé qué decir cuando estoy con gente, ni cómo intervenir o conversar con los demás… odio esto”.

¿Y si me tiembla la voz cuando hablo? Seguro que se me nota…todos se van a dar cuenta de lo nervioso que estoy y me mirarán raro, se reirán de mí”.

¿Y si me da una crisis de angustia en plena reunión?”.“¿Y si por accidente se me escapa algún comentario que no procede, o pierdo el control y grito o agredo a alguien?”.

¿Y si estoy allí y se supone que yo no debo estar?…todos se preguntan qué hago yo ahí?”.

¿Y si de pronto siento náuseas y tengo que salir corriendo porque no me aguanto?…¡sería horrible!”.

Muchas personas que sufren ansiedad durante años, suelen preguntarse cómo han llegado a eso, por qué a ellos, si han hecho algo mal para tener ansiedad, etcétera. Algunos pacientes lo interpretan como una debilidad, como imperfección o aspectos negativos intrínsecos a ellos.

Cuando en sesión se les explica lo que conocemos acerca de la ansiedad, cómo funciona y las posibles explicaciones del motivo por el que padecen el trastorno de ansiedad, suelen sorprenderse.

Existen factores predisponentes ( genética, determinantes biológicos, psicológica) y circunstancias precipitantes (factores ambientales como experiencias en la infancia, sucesos vitales aversivos). Así pues, por lo general, las personas con trastornos de ansiedad manifiestan una predisposición hacia el nerviosismo, ansiedad alta, preocupación, a lo que se suman acontecimientos gatillantes.

Se detecta la presencia sistemática de un sesgo en el procesamiento selectivo para la amenaza que caracteriza a la ansiedad. Es un sesgo en el procesamiento de información que tiene un efecto causal sobre la emoción. Consiste en una tendencia a generar interpretaciones amenazantes de información ambigua.

La persona, a través de un proceso de aprendizaje, genera propensión a sentir ansiedad ante algunos síntomas corporales (no patológicos): cree firmemente que los síntomas físicos de la reacción de ansiedad pueden ser peligrosos y ocasionarle graves consecuencias como un infarto, locura, desmayo, etcétera, de manera que aprenden que la ansiedad es intolerable.

Finalmente, termina desarrollando un intenso miedo a dichas sensaciones corporales relacionadas con la ansiedad, basado en un sistema de creencias disfuncionales de que esos síntomas de ansiedad pueden derivar en consecuencias físicas, psicológicas o sociales negativas.

Desde la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), los principales objetivos de intervención buscan modificar la perspectiva que tiene el paciente acerca del peligro y la vulnerabilidad personal que están exagerados, por una perspectiva de amenaza mínima, aceptable y aumentar su percepción de capacidad de afrontamiento. Cabe destacar que el tratamiento supone un trabajo por parte del paciente que va a realizar a través de las pautas y supervisión del profesional de la Psicología.

NOTA: Toda la información incluida en este artículo tiene propósitos informativo. Si necesitas más consultar alguna cuestión o tienes cualquier duda, puedes ponerte en contacto conmigo mediante los datos indicados en el blog.

Dirección y teléfono de contacto:

logotipo Lydia Brea COPM

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Un comentario sobre “Intervención para la ansiedad

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